Fundación del Cuerpo Voluntario de Bomberos de Guatemala

Reunido el Embajador González Allendes con las personas que invitó se refirió en primer lugar, según el acta que en tal oportunidad se suscribió, a los graves siniestros ocurridos consecutivamente en las ciudades capitales de El Salvador y Guatemala, dejando un considerable saldo de pérdidas, relatando que de manera casual le tocó presenciar la actividad y denodado empeño de los miembros de la guardia civil y de personas particulares en su intento de reducir los estragos del incendio producido el 11 de agosto de 1951 la reunión tenía efecto el día 16 de ese mismo mes y año, en el restaurante “Tony’s Spaghetti House”, 7ª. Avenida y 9ª. Calle hoy zona 1, en donde pese a la buena voluntad de los improvisados bomberos, hacían falta los recursos materiales de un verdadero equipo mecanizado, adquirirse mediante un riguroso entrenamiento individual y de conjunto.

 

Este incendio, el ocurrido el 11 de agosto, se inició posiblemente en la cocina del Tony’s; según la información de la prensa del día lunes 13, el siniestro se inició a las 23:45 horas y se consideró controlado cinco horas después cuando ya los destrozos eran gravísimos en el Tony’s Spaghetti House, El Palacio de Cristal y las ferreterías Anker, Casa Blanca y el Lobo.  Fue el agente de la Guardia Civil No. 776.  Miguel Ángel Navas quién encontrándose de servicio de vigilancia en el Banco Agrícola Mercantil se dio cuenta del incendio y corrió hasta el Portal del Comercio para visar a sus superiores.  Inmediatamente se hicieron presentes las dos bombas Willys Jeep de la Guardia Civil, las que por su poca capacidad no pudieron prestar un servicio eficiente.


Desdichadamente el servicio de hidrantes no fue posible aprovecharlo y las unidades debieron hacer viajes de aprovisionamiento, una hasta la Plazuela España, y otra hasta el tanque de natación del Hipódromo del Norte, para luego ir, la primera a un tanque público del barrio de Candelaria.  Es natural que durante esos viajes el fuego se posesionara de los lugares más susceptibles, esencialmente en el Palacio de Cristal y las ferreterías,  llegando a más de medio millón de quetzales.

Según las informaciones de prensa de la época el Cuerpo de Bomberos de la Guardia Civil estaba comandado por el entonces subteniente Bernardino Guerra, quien fue auxiliado por particulares y miembros de la Policía Militar todos con muy buena voluntad pero carentes de los más elementales principios sobre extinción de incendios.  Algunas de las Empresas Comerciales dañadas tenían seguros contratados con Comercial Aseguradora, S. A. (CASA),  Granai & Townson, S. A. y Firemen Insurance, contratos que no llegaron a cubrir las fuertes pérdidas ocasionadas por tal devastador incendio que, como decíamos antes dio origen a la creación del Cuerpo Voluntario de Bomberos de Guatemala.


Conocido lo anterior por los asistentes a la reunión a que hemos aludido se propició la organización de la Junta Directiva, la que quedó integrada por los señores JORGE TORIELLO GARRIDO, JOSE ALFREDO PALMIERI, DR, LUIS SANDOVAL y ADOLFO AMADO PADILLA, en los cargos de Presidente, Secretario, Tesorero y Vocal, respectivamente.  Formó parte de la directiva también el Licenciado Roberto Alvarado Fuentes, delegado del Congreso Nacional a la sesión.  Más de ciento veinticinco ciudadanos, profesionales de diversas disciplinas integraron alrededor de 30 comisiones para realizar los menesteres que se estimó necesarios para dar vida a la idea de Licenciado González Allendes.  Aquella semilla sembrada con tanto amor dio una plana que con el correr de los años 50 hasta ahora- se transformó en el hermoso árbol cuyas ramas protegen todos los confines de solar patrio.